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jueves, 29 de marzo de 2012

El Retroide ESPECIAL ¡Colaboración!: Mother


Lo prometido es deuda y Guifo; el fantástico blogger de Asco de Juego, gran jugador y mejor amigo ha cumplido con su palabra, para traeros un genial artículo sobre Mother  formando así una bonita respuesta a mi reciente artículo del Mother II o EarthboundGuifo lleva a cabo una autentica proeza, dando hospedaje en su blog a los peores juegos de la historia, pero sobretodo hablando de ellos con gran ironía y humor. Dicen que reir-se es sano, así que ya os aseguro que es una buena terapia pasarse por su blog y mejor aun es volverse un autentico ascomaníaco, como el cariñosamente nos llama como lectores.


Gracias al articulo de Guifo casi cerramos así el círculo de la saga Mother, poniendo a los dos juegos de lado, en un mismo blog y creando esta interesante perspectiva que nos permite viajar del uno al otro. Solo me queda agradecerle que se haya animado ha col·laborar en esta idea con su aportacion y tambien agradecerle su inspiracion para animarme a crear este joven blog llamado El Undroide. Aun que quizá sea él quien tenga que darme las gracias, por dar-le la oportunidad de alejar su talento para la escritura de los juegos con los que normalmente tiene que tratar ;)

Sin más dilación, me callo y os dejo con su articulo…

Es una pena que EarthBound se llame EarthBound. Que conste que no tengo nada en contra de la brillante ida de olla del polifacético Shigesato Itoi. Pero estoy seguro de que, si no hubiera recibido ese cambio de nombre y hubiera mantenido el Mother 2 de la versión japonesa, el juego del que ahora voy a hablar sería mucho más recordado y sus méritos mejor reconocidos. Me refiero, obviamente, a Mother, conocido también como Earthbound Zero.



Lo que pasó con Mother es la común historia del RPG que no se atreve a cruzar el charco: En 1989 se lanza en Japón para la NES (o más bien la FamiCom, la versión japonesa de la consola), y se planea un lanzamiento americano para 1991, bajo el nombre de Earth Bound, con algunos añadidos como un final extendido. Pero en el último momento Nintendo se arrepiente, considerando que el público occidental no estará preparado para un RPG, y occidente se quedó sin experimentar la locura de los estudios Ape hasta 1995, cuando Mother 2 llega a América bajo el nombre, esta vez sí, de EarthBound. Y, aunque no tuvo unas ventas espectaculares, se convirtió en un juego de culto y hoy se le conoce como uno de los mejores RPGs de Super Nintendo (que se dice pronto).  Pero la “madre” de la criatura, Mother (¡AHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA! ...Ejem) permaneció olvidada… hasta 1998: El grupo de traducciones no oficiales DemiForce se hacen con uno de los cartuchos prototipo de la versión americana, lo terminan de traducir y lo distribuyen como EarthBound Zero. Por fin occidente pudo ver de dónde salía todo.

(NOTA: Para evitar confusiones, y dado que las comparaciones son odiosas pero inevitables, a partir de ahora me referiré a los dos primeros juegos de la saga como Mother y EarthBound respectivamente)

“No crying until the end”
“A principios del siglo XX una sombra cubrió un pequeño pueblo de América. Un joven matrimonio desapareció sin dejar rastro. El hombre se llamaba George. La mujer María. Dos años después George volvió, tan repentinamente como se había ido. Nunca contó a nadie dónde había estado o qué había hecho. Y entonces se encerró en un laboratorio y comenzó una misteriosa investigación, totalmente solo. En cuanto a su mujer, María… Nunca regresó.”

                Con estas enigmáticas palabras empieza Mother. A partir de ahí tomaremos el control de Ninten, un niño de 12 años que, en 1988, tras ser testigo de sucesos paranormales en su casa, sale a ver mundo con su bate y su gorra para investigar los extraños incidentes que se están dando lugar por América, relacionados al parecer con unos extraterrestres (liderados por el temible Giygas, o Giegue en la versión japonesa), y con los poderes PSI que investigaba el bisabuelo de Ninten, George. Por el camino conocerá grandes amigos, como un niño inventor llamado Lloyd o una chica con grandes poderes PSI, Ana.



                Si a alguien le resulta familiar el último párrafo, que no se extrañe: el planteamiento de Mother es muy parecido al de EarthBound, y no es ahí donde terminan las similitudes. Jugando a los dos juegos, uno se da cuenta de que EarthBound se hizo tomando a Mother como base, ya que casi todos los elementos que hicieron grande a EarthBound ya estaban ahí: La peculiar ambientación (los EUA de 1989 en vez de la fantasía medieval), los extraños enemigos (alienígenas, hippies o señoras con cara de loca armadas con bolsas de la compra), las situaciones alocadas (desde ser atacado por tu propia lámpara a pilotar un tanque para destruir el robot que protege una cueva habitada por monos mentirosos), los momentos que rompen la cuarta pared y la historia aparentemente simple pero que esconde mucho más en su interior.

“SMAAAASH!”
Pero, independientemente de su apartado artístico… ¿Qué tal se las apaña Mother? En general, bastante bien, ya que cumple en casi todos los aspectos… Aunque con alguna pega. El juego utiliza el sistema clásico de RPG japonés, que divide la acción en secciones de investigación/exploración y los combates, todo con un sistema  parecido al de los Dragon Quest clásicos. La exploración se lleva a cabo desde la clásica perspectiva cenital, y, a diferencia de sus contemporáneos, en un único y enorme mapa (es decir, nada de diferenciar las aldeas del mapa del mundo), que además es bastante más abierto de lo que suele ser habitual, teniendo una cierta libertad para explorar empezando por donde nos apetezca. Para interactuar con los distintos  elementos dispondremos de un menú con varias opciones (mayormente Talk y Check, aunque también tendremos diversos ítems que podremos utilizar en el campo). En cuanto a los combates (que, por cierto, se llevan a cabo mediante el clásico sistema de encuentros aleatorios, a diferencia de EarthBound) son los típicos intercambios de ataques por turnos, aunque sustituyendo la magia por PSI o por objetos especiales que cumplen esa función, como las máquinas de Lloyd. Merecen una mención especial los combates contra jefes, que casi siempre son tratados, más que como combates, como una parte más de la narración de la historia; es decir, que en vez de decirte “ése enemigo es demasiado poderoso para nosotros”, el enemigo te vencerá sin remedio; en vez de meter un vídeo en el que el protagonista usa un artefacto mágico para derrotar a un enemigo, debes tú abrir el inventario y utilizarlo, etc.): es decir, casi siempre son recursos que se utilizan para hacer avanzar la trama.



                He hablado de pegas, y es que las hay, aunque son bastante relativas y en todo caso ninguna es grave: para empezar, aunque para su tiempo cumplían su cometido (ni más ni menos), los gráficos de NES pueden echar para atrás a más de uno. El apartado de sonido sufre de una traba parecida, aunque las melodías que el juego consigue crear con el limitadísimo apartado técnico de la consola son maravillosas (buena suerte intentando olvidar esto). Además, al tratarse de un RPG japonés tiene muchas de las mecánicas típicas del género, que pueden no gustar: Los encuentros aleatorios son en ocasiones demasiado frecuentes, resultando un poco exasperantes, y no podían faltar secciones que requirieran un cierto “entrenamiento” (es decir, luchar contra enemigos sin parar para subir algún nivel), sobre todo al obtener nuevos miembros en el equipo (ya que se tomó la decisión narrativamente lógica pero molesta de hacer que empezaran a nivel 1, aunque tú ya vayas por el 25). Pero todo esto son, como he dicho, pegas relativas, heredadas de un modelo de juego antiguo pero perfectamente disfrutable si gustan los RPGs japoneses clásicos.



Conslusión
Mother es, como su secuela, un juego que tomaba mecánicas de los juegos de su tiempo  para alejarse drásticamente de ellos, hasta el punto de ser casi una parodia, aunque con un trasfondo bastante más serio de lo que aparenta. Se le notan los años, pero ha envejecido mejor que muchos de sus contemporáneos, y al no ser especialmente largo no llega a cansar y deja un regusto bastante agradable. EarthBound es muy parecido a él y superior en muchos aspectos, pues ha podido tomar el primero como referencia y mejorar lo existente. Pero, más allá de ser una curiosidad para los fans de EarthBound (que es, en cierto modo, en lo que se ha convertido) Mother es un muy buen juego por sus propios méritos, y una opción excelente si se quiere probar un RPG de NES que se atreva a experimentar. Por cierto, actualmente hay dos formas de jugarlo en inglés: A través de la ROM original de NES traducida, o mediante el pack de GameBoy Advance que se lanzó en 2003 en Japón, Mother 1+2, también traducido por fans (aunque solo la parte correspondiente a Mother). Dicha versión tiene un par de cambios, como alguna mazmorra simplificada y un ítem que al equiparlo hace los combates más fáciles.

La curiosidad
La desarrolladora, Ape (ahora llamada Creatures) es una de las responsables, junto a Nintendo y Game Freak, de la saga Pokémon, y el enemigo final de Mother  (que, si no os importa verle, es éste) fue tomado más adelante como inspiración para crear el famoso Pokémon Mewtwo. No sólo el parecido es evidente, sino que además ambos utilizan el mismo tipo de poderes.

¡Hasta la proxima!